Geología y Recursos Geológicos de la Mesopotamia Argentina

Abstract.- GEOLOGY AND GEOLOGICAL RESOURCES OF THE MESOPOTAMIA ARGENTINA.- The Mesopotamia was defined as a geographical unit by Martin de Moussy in 1860 to describe the extensive region bounded by the Parana and Uruguay rivers of the present Argentine Republic. In the above mentioned definition, de Moussy characterized the region providing a detailed description of its morphology, with some consideration of the geological aspects provided earlier by Alcide D'Orbigny in 1842.

Later and up to present times, different authors approached the regional geology while working on different aspects such as the stratigraphy, sedimentology, paleontology and economic geology. An acceptable panorama of the region is known today, but still a profusion of stratigraphical terms attempts against a clear vision of the geological events through time.

When we refer to the geology of the Mesopotamia, we must recognize the close affinity of the stratigraphical units with those outcropping in Uruguay, southern Brazil and Paraguay. The geology of the Mesopotamia is known from outcrops and from sub-surface perforations in Entre Rios, Corrientes and Misiones.

The geography of the Mesopotamia seems to be the result of the interaction of deep cortical fractures that determined most of the fluvial design and elevations. They integrate several fracture systems of N-S and NE-SW directions, that in many cases represent structures in the deep crystalline basement.

The most ancient basement in Mesopotamia is directly related to the Precambrian crystalline rocks of SW Uruguay. They have been recorded in Martin García Island and the sub-surface of eastern Entre Rios (Gualeguaychú, Concepción del Uruguay and Colon drills). They are normally composed of metamorphic and granitic rocks that, in the case of Martin García Island, represent two different deformative metamorphic cycles: one of 2.085-2050 Ma. and another of 1.870-1.600 Ma.

Lying unconformable over these units, sedimentary rocks attributed to the Paleozoic and Mesozoic have been recognized which are mostly covered by the Cretaceous (Serra Geral) basalts. The Nogoyá perforation is one of the important drills in the region, where crystalline rocks have been found in the deepest zones overlain by sandstones which can be correlated to Pampean and Uruguayan units (Sachayoj, Charata, Melo, Yaguarí, and other Paleozoic Formations). In the same perforation the existence of reddish and purple sandstones were recognized, which could represent the Buena Vista /Cuchilla Ombú and Tacuarembó Formations, that have provided a few fossil arthropod remains. This whole group of sediments has been compared with the Piramboia Formation, that in Brazil underlies the Botucatú sandstones, that represent the base of the Serra Geral basalt. The thickness and extension of the volcanic episodes varies very much, with a mean of 800 m thickness. They represent the volcanic events of the Atlantic rift that occurred between the late Jurasic and Early Cretaceous times.

Considering the extension of Upper Paleozoic outcrops of Paraguay and Rio Grande do Sul in Brazil, equivalent sequences should be located in the sub-surface of Misiones.

Above the extensive basaltic field, a fluvial arenaceous, reddish sequence, is well represented along the shores of the Uruguay river known as the Guichón Formation, that in Entre Rios is named as Puerto Yerúa Formation. The stratigraphical record is followed by the Oligocene Fray Bentos Formation, represented by sandstones and pinkish gravels, partially silicified, that are well exposed in Entre Rios and the Mercedes Plateau of Corrientes. In the subsurface, this unit is represented by brown-reddish shales that underlie the base of the Miocene marine fossiliferous sediments of the Paraná Formation. This last unit represents an important marine trangression that flooded western Mesopotamia and part of the Pampean area.

Later, during the Pliocene, the marine regression permited to the development of an ample fluvial plain with a succession of important fossiliferous sandstones cropping out extensively in Entre Rios and Corrientes mainly known as the Ituzaingó Formation. In some eastern areas, correlated conglomerates of the Salto Formation are frequent.

After the end of the Tertiary, a new stage began with the deposition of important loess and tuffaceous levels (General Alvear Formation). This was followed by Pleistocene, areally restricted lacustrine and fluvial sediments (Hernandarias, Bonpland and Yupoí-Toropí Formations) that covered a wide region of Corrientes and Misiones provinces. Extensive laterites were developed under relatively warm paleoclimatic conditions, being known as Apostoles Formation, with extensive outcrops in Corrientes and Misiones.

The Mesopotamia plains were formed during the Pleistocene, with a medium heigth of 80 m above sea level. These were affected by fluvial systems represented by sandy-argillaceous levels. There is no agreement on the nomenclatural situation of these strata. The cut and filling process of the fluvial system is well recorded in Corrientes and Entre Rios provinces, and may have formed together with the last loessic sedimentation on the whole Pampa (Tezanos Pintos Formation), previously to the last incursion of the sea on the inferior valley of Parana and Uruguay Rivers (Isla Talavera Formation = "Querandinense" stage).

Resumen.- GEOLOGIA Y RECURSOS GEOLÓGICOS DE LA MESOPOTAMIA ARGENTINA.- La Mesopotamia fue definida como unidad geográfica por Martin de Moussy (1860) para describir la amplia región comprendida por los ríos Paraná y Uruguay. En dicha definición no solo hizo una descripción de sus caracteres morfológicos sino que también tomó en consideración aquellos geológicos que previamente, había determinado Alcide D´Orbigny (1842) y que, naturalmente eran fundamentales para caracterizar la región. Con posterioridad ,y hasta nuestros días, numerosos y diferentes autores abordaron la temática geológica regional brindando detalles acerca de la estratigrafía, paleontología, sedimentología y yacimientos de interés comercial. Ellos permitieron conceptualizar un panorama regional bastante aceptable en el marco de lo que hoy se conoce de la geología argentina; aunque debe destacarse que la creación de una abundante nomenclatura estratigráfica, como la existente, ha oscurecido la comprensión de los acontecimientos allí ocurridos.

Cuando nos referimos a la geología de la Mesopotamia, en principio debemos reconocer la afinidad de sus unidades estratigráficas con las que afloran tanto en territorio de Uruguay como en los estados sureños de Brasil y en el Paraguay Oriental. No sólo ellas, sino también en lo que se refiere al comportamiento estructural que ha tenido la región en tiempos fanerozoicos. La geología de la Mesopotamia no es solo la que se tiene en afloramientos sino también aquella que está en el subsuelo y de cuyo conocimiento se ha avanzado en los últimos años gracias a disponer de la información que proveen numerosas perforaciones profundas hechas en las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones.

Hay una fundada suposición que el diseño geográfico mesopotámico en muchos casos está determinado por fracturas profundas, corticales, que condicionaron gran parte de los contornos fluviales o elevaciones de determinados sectores, a los que luego nos referiremos. Ellas integran varios sistemas de dirección norte-sur, noreste-suroeste y sureste-noroeste que en muchos casos representan escalones en el basamento cristalino profundo. En primer lugar debe señalarse que el basamento más antiguo en el ámbito mesopotámico está directamente vinculado con las rocas cristalinas precámbrico del suroeste de Uruguay. Ellas afloran el la Isla Martín García y también han sido detectadas en las perforaciones de Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Colón. Normalmente están compuestas por rocas metamórficas y graníticas que, en el caso de Martín García, representan dos ciclos metamórfico-deformativos: uno ocurrido entre 2.085-2050 Ma. y otro entre 1.870-1.600 antigüedad a las que posiblemente puedan relacionarse las rocas del subsuelo entrerriano.

En discordancia y por sobre ellas se ha reconocido la existencia de rocas sedimentarias atribuidas al Paleozoico y al Triásico-Jurásico las que a su vez se le sobreponen coladas basálticas cretácicas. En el caso de la perforación YPF de Nogoyá en su piso se registraron rocas cristalinas sobre las que sigue una secuencia de areniscas claras posiblemente del Paleozoico superior que serían correlacionables con las formaciones Sachayoj y Charata propias de Pampasia y con posible equivalencia en Uruguay a la sucesión Melo/Yaguarí. En esta misma perforación se reconoció la existencia de areniscas rojizas y moradas que representarían las formaciones Buena Vista/Cuchilla Ombú y Tacuarembó que han provisto restos fósiles de artrópodos estéridos. Para este conjunto podría ser equivalente a la Formación Piramboia que en Brasil subyace a las areniscas medanosas de Formación Botucatú. Esta última, en toda la región, constituye la base del basalto Serra Geral cuya extensión regional es casi equivalente a la de toda la Mesopotamia.

El espesor y extensión de los derrames volcánicos es variable, aunque llegan a tener una potencia superior a los 800 metros. Representan el acontecimiento volcánico del rift atlántico ocurrido entre fines del Jurásico y, principalmente en el Cretácico bajo. Teniendo en cuenta los afloramientos del Paleozoico superior que afloran en Paraguay y en el estado de Río Grande do Sul se supone que por debajo del basalto, en la provincia de Misiones, debe yacer una muy importante columna estratigráfica de esa edad la que hasta la fecha no ha podido ser establecida por la carencia de perforaciones profundas en el sector. Recubriendo el basalto siguen areniscas rojizas de naturaleza fluvial cuya expresión en la margen izquierda del Río Uruguay se reconocen con el nombre de Formación Guichón y que en Entre Ríos se las identificó con el nombre de Puerto Yeruá. En afloramientos del Palmar de Colón se reconoció la existencia de un resto que fue asignado a un dinosaurio.La secuencia estratigráfica sigue con la Formación Fray Bentos del Oligoceno, representada por areniscas y gravas rosadas calcáreas, parcialmente silicificadas cuyos afloramientos se encuentran en la zona oriental de Entre Ríos y en sectores de la Meseta de Mercedes (Herbst y Santa Cruz, 1999).

En el subsuelo esta unidad está representada por los limos pardo-rojizos que sirven de sustrato a los sedimentos marinos fosilíferos de la Formación Paraná, del Mioceno. Esta última, con afloramientos en la ciudad homónima, representa una importante trasgresión del mar sobre el continente llegando a inundar un sector importante del oeste de Mesopotamia y especialmente el ámbito pampásico. La regresión marina dio lugar al desarrollo de una amplia planicie fluvial donde se depositó una importante sucesión de arenas que cubrió en gran parte de Corrientes y en el oeste-centro de Entre Ríos. Ello ocurrió en el Plioceno y en sus estratos se reconoce una importante fauna fósil. En cambio en la región del Río Uruguay y oriental de Entre Ríos el sistema fluvial no solo dejó depósitos arenosos sino también conglomerádicos de gran magnitud (Formación Salto).

Al finalizar el Terciario se inicia una etapa en la que se depositaron importantes niveles loésicos y tobáceos (Formación General Alvear) a los que le sucede una etapa de depósitos lacustres y fluviales del Pleistoceno restringidos a determinados sectores de la región mesopotámica (formaciones Hernandarias, Bonpland, Yupoí-Toropí) que, en conjunto, cubren una amplia región de las provincias de Corrientes y Misiones. El desarrollo de un importante manto laterítico, fruto de condiciones paleoclimáticas relativamente cálida y húmeda dio lugar a extensos afloramientos en Misiones y noreste de Corrientes (Formación Apóstoles).En tiempos del Pleistoceno toma forma la planicie mesopotámica cuya cota es del orden de los 80 msnm, siendo a partir de entonces incidida por sistemas fluviales que dejaron depósitos areno-arcillosos en distinta posición, configurando geoformas que en algunos casos han recibido una inadecuada definición litoestratigráfica. Este proceso de corte y relleno de valles fluviales se lo aprecia con mayor claridad en Corrientes y Entre Ríos. Se estima que ello aconteció casi contemporáneamente con la depositación del loess final (Formación Tezanos Pintos) y previamente al último avance del mar sobre el valle inferior del Paraná y del Uruguay (Formación Isla Talavera (Querandinense") .

Keywords: Mesopotamia Argentina, Geology, Stratigraphy, Natural Resources.

Palabras claves: Mesopotamia Argentina, Geología, Estratigrafía, Recursos naturales.

Introducción

A pesar de que la Mesopotamia es una de las regiones sobre las que se han llevado adelante numerosos estudios de su geología y recursos naturales, se comprueba la falta de un texto unificador y actualizado que hoy nos permita disponer de un panorama general sobre la misma

Hace algunos años muchos hemos participado de una importante obra sobre la Geología Argentina que editara el Servicio Geológico Argentino –SEGEMAR (1999) bajo la conducción del que fuera nuestro destacado y desaparecido colega el Dr. Roberto Caminos, por variadas circunstancias de su edición no se logró incorporar al libro una información organizada sobre esta región lo que dió lugar a un importante vacío descriptivo e informativo.

Esta situación repercute entre quienes buscan información actualizada sobre el sector, y también es una falencia notable para la enseñanza universitaria, particularmente en lo referido a la geología regional. Por ello con esta obra se tratará de cubrir dicho vacío con un texto que, estimo, permitirá conocer de una manera simple y organizada los conceptos fundamentales de la geología y recursos geológicos que dispone la región mesopotámica.

Para concretarlo se ha revisado la extensa bibliografía existente también, se logró información de campo en reiterados viajes hechos durante un par de años,mediante los cuales se hicieron nuevas observaciones y reconocimientos con el objeto de dar mayor certeza a los conceptos que se vierten en el texto. Ello implicó que en muchos casos se haya adoptado una nomenclatura adaptada al marco regional del Mercosur donde se participa con ideas y propuestas propias que permiten verificar algunas situaciones que difieren con posturas clásicas de la geología regional argentina.

En este sentido se ha tratado de respetar la prioridad temporal en la nominación de las distintas unidades estratigráficas como un mecanismo de ordenamiento nomenclatural necesario para comprender los acontecimientos ocurridos en la Mesopotamia y la región del continente sudamericano en la que está inserta.

Para la elaboración de este libro se han tenido en cuenta tanto la antigua como la moderna bibliografía, como así también el reconocimiento de campo que se llevó adelante con este objetivo. Asimismo se revisaron secciones y perfiles estratigráficos considerados clave para la dilucidación de este tema, apoyando los datos obtenidos en moderna tecnología cartográfica y de investigación geológica

Aspectos Geográficos

Este nombre designa a la amplia región comprendida entre los ríos Paraná y Uruguay e involucra los territorios de las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones abarcando una superficie de aproximadamente 198.000 kilómetros cuadrados.

El término "Mesopotamia" (Meso=medio, entre medio; potamos= río; o sea, lo que queda entre dos ríos ) se utiliza para definir al espacio geográfico determinado por los dos principales cauces fluviales de Argentina.Si bien, originalmente, se a plicó a la región comprendida entre los ríos Eufrates y Tigris en Irak, luego se extendió a áreas donde las condiciones geográficas eran parecidas.

En nuestro caso esta denominación fue acuñada por el naturalista francés Martín de Moussy (1860) en su obra "Description geographique et statistique de la Confederation Argentine"que fuera confeccionada por mandato del entonces Presidente de la Nación, General Justo José de Urquiza. Éste había entendido la necesidad de hacer un relevamiento integral del territorio argentino con miras a preparar el terreno de la inmigración e interesar a inversores y futuros inmigrantes que se dispusieran venir a la Argentina, tal como figuraba en el prólogo de nuestra Constitución.

Con posterioridad Frengüelli (1946) acuñó el nombre de "Megapotamia" para nombrar a la misma región tomando en consideración la magnitud de los ríos que la determinan, aunque el término no prosperó.

Según interpretación de diferentes autores, esta región involucra una serie de conceptos conforme hayan sido planteados en el contexto de la geografía física, de la geología o de los ambientes naturales que la componen. En ese aspecto se consideran tanto cuestiones que hacen a su estructura geológica como a su paisaje, concepto que es integrado en lo que significa un espacio natural y que lo diferencia de los espacios culturales que se desarrollan en ella.

Si bien se acepta que el espacio Mesopotamia se corresponde con los territorios de las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, hubo autores que plantearon otras variaciones conceptuales. Así por ejemplo Kühn (1922), interpretó que en la provincia de Misiones se dan condiciones fisiográficas que la diferencian del resto de la Mesopotamia, lo cual le lleva a excluirla de este concepto, criterio que es aceptado por Rohmeder (1944).

De igual manera Frengüelli (1946) individualiza a las provincias de Corrientes y Entre Ríos como parte de la Pampasia Oriental, considerando a Misiones como una región diferente.

Figura 1. La Mesopotamia, integrada por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos,
está determinada por los cauces fluviales de los ríos Paraná y Uruguay.

En cambio Difrieri (1958) en la Mesopotamia integra las tres provincias subdividiéndola en a) Meseta tropical, b) Esteros, c) Cuchillas y d) Delta, criterio que atiende un concepto fisiográfico más ajustado al paisaje real.

Para esta descripción se sigue un criterio integrativo que involucra las tres provincias mencionadas ya que se considera que los constituyentes geológicos que las componen tienen muchos puntos en común al margen de lo que determinan los límites políticos que las definen.

En principio, y sin contradecir lo arriba mencionado, diremos que, de norte a sur, en la Mesopotamia hay diferencias geográficas y geológicas que no necesariamente son coincidentes con los límites políticos que diferencian las provincias que la componen.

Así por ejemplo en la provincia de Misiones se encuentra la mayor altura de la región con unos 800 m. s.n.m. en inmediaciones a Bernardo de Irigoyen, localidad ubicada en la frontera con Brasil; mientras que el punto más bajo, con aproximadamente 4 m.s.n.m., se corresponde con el extremo superior del estuario del Río de La Plata donde se verifica la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay.

Otras diferencias ocurren en el norte y este donde predominan las formaciones geológicas del Mesozoico mientras que en el sur y oeste lo hacen las representativas del Cenozoico. Por otro lado las condiciones morfológicas, ecológicas y de vegetación varían de igual manera tal como ya lo ha planteado Difrieri (1958) al reconocer los condicionamientos del paisaje regional.

A todos estos temas hemos de referirnos a continuación ya que ello significará una mejor interpretación de las características generales de su ambiente natural que presenta la Mesopotamia.

Condiciones ambientales

La amplia región que involucra la Mesopotamia presenta una variada situación que, como se mencionó, está condicionada por las características climáticas y morfológicas que se desarrollan en su extensión. Hay que notar que su mayor longitud, en términos generales, tiene el sentido de los meridianos; es decir que mientras en su extremo norte está poco al sur del trópico de Capricornio, en Puerto Iguazú a 25º 30´ de latitud sur; su extremo austral se ubica en el Río de la Plata a los 34º 15´ de latitud sur.

El régimen de lluvias varía desde norte a sur de valores medios anuales de unos 2000 milímetros en el norte, provincia de Misiones, a 900 milímetros en el sur de Entre Ríos. Los valores medios de temperatura anual para la región varía entre 22° en el norte y 17° en el sur.

Tanto la pluviosidad como la temperatura son un factor importante y condicionante del paisaje no solo por las características que le da al relieve e hidrografía sino también lo hace en lo referido a su vegetación, fauna y actividad humana. Los vientos tienen una tendencia general del este-noreste, norte y hasta noroeste y son los que transportan humedad desde el anticiclón del Atlántico el cual tiene mayor incidencia en el norte de la Mesopotamia.

En la zona sur, particularmente en Entre Ríos suelen ser frecuentes los vientos del este-sudeste especialmente en invierno; mientras que los provenientes del sur-suroeste, provenientes del anticiclón del Pacífico sudoriental, son más fríos y secos, especialmente el llamado Pampero cuya mayor frecuencia ocurre en el lapso primavera-verano.

El Paisaje

Una simple caracterización del paisaje mesopotámico nos permite diferenciar cuatro grandes regiones: 1) la meseta misionera y su proyección correntina, 2) planicies, albardones y esteros de origen fluvial en Corrientes, 3) las lomadas entrerrianas y del sur de Corrientes y 4) el ambiente fluvial de los grandes ríos y las playas marinas del Cuaternario.

1.- Meseta misionera y su proyección correntina. Implica la totalidad del territorio de la provincia de Misiones y el sector oriental de Corrientes hasta el Río Aguapey. Constituye un antiguo paisaje desarrollado sobre rocas ígneas y sedimentarias cretácicas con pendiente decreciente de noreste a suroeste, producto de una intensa erosión que, en partes, da lugar a un paisaje de tipo montañoso.

Figura 2: Media anual de isotermas (en Cº ) e isohietas de la región mesopotámica (en mm.)

Este paisaje está determinado por la acción erosiva de arroyos y cursos de agua menores que son tributarios de los ríos Paraná y Uruguay. Se destaca que en el ámbito misionero tanto el Paraná como el Uruguay tienen su curso encajado en un valle estrecho labrado por la erosión retrocedente que ambos desarrollaron durante el Cenozoico.

De allí que aún se conserva dentro de este ambiente una serie de correderas, caídas de agua y cataratas que representan diferentes estadios del proceso erosivo. En este ámbito la cobertura vegetal es de naturaleza arbórea tanto natural como representada por bosques plantados por el hombre con el objeto de su explotación industrial como madera o pulpa para papel.

2.- Planicies, esteros y albardones de origen fluvial en Corrientes: Se localiza en todo el centro oeste de dicha provincia y representa una amplia estructura de divagación del Río Paraná en tiempos del Cenozoico y la región de descarga del Río Miriñay. Se desarrollan sobre sedimentos fluviales del Terciario y Cuaternario dando lugar a un paisaje de planicies, lomadas bajas y lagunas.

En general tienen escasa pendiente y baja escorrentía, lo que da lugar a zonas de pantanos con lagunas temporarias en épocas de abundantes lluvias o permanentes como son las del Iberá, Santa Lucía, Grande, Sauce, Potrero, de Luna, Fernández, etc. En general las planicies y lomadas están tapizadas de pastizales; mientras que en las zonas inundables son frecuentes los pajonales y vegetación adaptada a condiciones hidromórficas.

Debe destacarse que en esta región los bañados, lagunas y esteros cumplen cierta función de "esponjas" en el almacenamiento de las aguas pluviales, de las que se escurren lentamente a través de cursos menores, arroyos hasta conformar los principales cauces que, como el Aguapey, Miriñay y Corrientes conducen la descarga hídrica principal de esta zona. En los cauces fluviales es normal el desarrollo de una vegetación boscosa en galería; mientras que en la zona de lomadas hay importantes plantaciones de especies maderables y de cítricos.

3.- Lomadas entrerrianas y del sur de Corrientes. El sistema hídrico de Entre Ríos da lugar a lomadas o "cuchillas" cuyas características se proyectan en Corrientes hasta la "meseta de Mercedes".

La diferencia se encuentra en el hecho de que la "meseta de Mercedes" se desarrolló sobre rocas ígneas y sedimentarias cretácicas; mientras que las lomadas de Entre Ríos lo son sobre sedimentos Cenozoicos. Podría decirse que la zona de Mercedes- Curuzú Cuatiá tiene afinidad geológica con la meseta misionera, aunque su desarrollo hacia el sur lo hace en continuidad con las lomadas entrerrianas. Con ellas comparte el hecho de disponer una vegetación propia de la "Provincia fitogeográfica del Espinal.- Distritos del Ñandubay y del Tala" teniendo en común la gran mayoría de las especies arbóreas autóctonas. Estudios desarrollados en Entre Ríos estimaron que hay, 526.977 hectáreas con bosques naturales abiertos y 328.078 hectáreas con bosques naturales cerrados (Muñoz et al, 2005).

En la provincia de Corrientes y en el este de Entre Ríos hay extensas plantaciones de pinos y eucaliptus que sustentan la economía regional con una superficie que se estima supera las 100.000 hectáreas. En el caso de las especies forestales éstas se presentan ocupando importantes extensiones en los que domina el Eucalyptus grandis y en menor medida E. globulus. En el caso del pino ellos son el Pinus elliotis, P.caribaeus y P. taedus ( Brizuela, et al, 2004). Son también de importancia económica las plantaciones de cítricos ( limones, mandarinas y naranjas) que se encuentran en los departamentos Federación y Concordia.

4.- Ambiente fluvial de los grandes ríos y playas marinas del Cuaternario: Corresponde a las planicies aluviales donde discurren los ríos Paraná y Uruguay hasta su desembocadura en el Río de la Plata. El Río Paraná hasta la ciudad de Corrientes corre en un cauce bien definido, situación que cambia aguas debajo de este punto al incorporársele el aporte del Río Paraguay

A partir de allí su curso es divagante, meandroso, con abundante desarrollo de islas arenosas o limo-arenosas que adquieren mayor magnitud al sur de Goya y, especialmente en la provincia de Entre Ríos, como es el caso de la Curuzú Chalí cuya extensión norte sur es de unos 100 kilómetros. En este ámbito de islas se observa el desarrollo de lagunas, que son cauces abandonados en la permanente migración del cauce fluvial del Paraná. Para Entre Ríos Muñoz et al. (2005) estimaron que en las islas hay abundante vegetación arbórea, especialmente en los albardones; mientras que a las zonas inundables lo conforman pajonales y especies acuáticas. Al sur de Victoria se destaca la existencia de dos amplias lagunas cuyo orígen debió estar relacionado con la trasgresión "Querandí" habiendo constituido entonces un ambiente lagunar marginal del mar Holoceno.

En el caso del Río Uruguay, éste corre encajonado hasta la cercanía de Concepción del Uruguay-Gualeguaychú donde se abre en un amplio valle aluvial con características de una antigua ría marina. Ésta y la zona sur de la provincia de Entre Ríos fue un ámbito invadido por el mar en el Holoceno ("Mar Querandí") que al retirarse sirvió para que en la planicie resultante el Paraná se abriera paso hacia el Río de La Plata.

En esta planicie se reconocen estructuras medanosas y de barras de arena sobre las que se desarrolla dominantemente una vegetación dominada por pajonales y plantas propias de los ambientes inundables; mientras que a lo largo de arroyos y cursos menores del Paraná se desarrollan bosques en galería. En la zona sureste, frente a la costa bonaerense, las islas han sido forestadas con sauces y álamos que dan lugar a una importante industria maderera radicada en la provincia de Buenos Aires.

Orografía

Provincia de Misiones

Siguiendo conceptos de González Bonorino (1958) se describe la orografía de la Mesopotamia como caracterizada por lo que denomina "montañas de erosión", cuyo origen está determinado por un intenso proceso erosivo desarrollado sobre una antigua plataforma estructural generada a partir del Cenozoico.

En ésta las crestas o puntos sobresalientes se corresponden con el "divortium aquarum" local y/o regional mientras que las vaguadas se corresponden con los cauces fluviales que la inciden. En esta definición González Bonorino (1957) aprovechó para diferenciarlas de las "montañas de fracturas y plegamiento" que son propias del edificio andino.

Para geógrafos, como Daus (1945), la provincia de Misiones se caracteriza por tener un relieve mesetiforme, motivo por el cual la llama "Meseta de Misiones" destacando que tiene forma de una "meseta abovedada" regida por cauces fluviales que indistintamente llevan sus aguas al Paraná y Uruguay; con una tendencia de disminución de relieve paulatino de NE a SW.

El paisaje regional da lugar a un aparente alineamiento montañoso que crece desde la zona de Apóstoles en el SW y Bernardo de Irigoyen en el NE recibe los nombres de Sierra de San José, Sierra del Imán o de Itacuará, Sierra de Misiones, Sierra Morena y Sierra de la Victoria.

Las cotas generales de algunas localidades van desde 160 metros sobre el nivel del mar en Apóstoles, 290 m. en Leandro Alem, 310 m. en Oberá 310 m., Campo Grande, 380 m, San Pedro con 650 m y Bernardo de Irigoyen con 805 metros. En el eje del Río Uruguay las alturas notables en distintas localidades son en San Javier 110 metros, Alba Pose 136 metros, El Soberbio 147 metros; mientras que en el Paraná la ciudad de Posadas está a 82 metros sobre el nivel del mar, Puerto Rico a 130 metros mientras que en Cataratas del Iguazú la cota superior es de 198 metros.

Provincia de Corrientes

En lo que respecta a Corrientes su paisaje es de menor altura y está determinado por la morfología resultante de los sistemas fluviales como también de la amplia depresión central que constituyen los esteros y lagunas del Iberá. Estos, en conjunto, ocupan algo más del 30 % del territorio provincial.

A la región que tiene un mayor relieve se reconoce formando parte de la Plataforma Estructural Submisionera, (sensu Bruniard 1966) al oeste del cual se desarrolla una serie de lomadas y bajíos que integran la cuenca del Aguapey y se extienden hacia el oeste suroeste hasta la depresión del Iberá y cuenca del Río Miriñay.

En ésta, en el área limítrofe con la provincia de Misiones se encuentra el punto topográfico más alto de Corrientes con 202 m.s.n.m. en la zona de San Carlos. Poco más al sur en el área de Gobernador Virasoro la altuna máxima está en 178 m.s.n.m.; mientras que al oeste de La Cruz (Tres Cerros) se destaca un acordonamiento serrano de rumbo SE-NW constituido por areniscas cretácicas donde se destaca el punto más alto con el nombre de Cerro Nazareno que tiene 179 m.s.n.m.. Los mencionados puntos constituyen las localidades de mayor elevación de Corrientes.

El territorio que se ubica entre el Río Miriñay y el Corrientes y se extiende al sur hacia la provincia de Entre Ríos se conoce como "Meseta de Mercedes" o también "Planicie del Pay Ubre" cuya altura máxima es cercana a los 104 m.s.n.m en las inmediaciones a Curuzú Cuatiá y unos 138 metros en la zona de Latorre Cué, a unos 15 km al sur de Mercedes. Esta es una planicie labrada por cursos fluviales que por el este tributan al Río Miriñay y al Mocoretá mientras que por el oeste lo hacen al Río Corrientes.

Figura 3. Provincia de Misiones con su orografía y sistema hídrico.

Figura 4. La Laguna de Santa Lucía, con vegetación hidromórfica, constituye una zona de inundación paralela al Iberá, en Corrientes.

Figura 5. Palmeras yatay y pastizales en la zona de Santa Rosa, provincia de Corrientes.

Figura 6. Bosquecillo de Ñandubay y pradera de gramineas en cercanías a Curuzú Cuatiá, Corrientes.

Figura 7. Bosque en galería en Arroyo Mocoretá, provincia de Corrientes.

Entre el Río Paraná y la cuenca del Iberá hay una zona de planicies y lomadas arenosas de baja altura que terminan en barrancas bajas sobre el primero, labradas por un sistema fluvial principalmente orientado en rumbo NE-SW.

Provincia de Entre Ríos

En Entre Ríos el paisaje general está determinado por la morfología resultante de la acción de los ríos principales: Paraná y Uruguay, y sus tributarios. Entre los que debe destacarse al Río Gualeguay, que a modo de columna vertebral, divide el territorio provincial en dos amplias regiones: la occidental donde la Cuchilla de Montiel constituye el principal "divortium aquarum" y la oriental en la que la Cuchilla Grande cumple esa misma función.

El relieve de lomadas caracteriza al sector cuya vertiente es hacia el Río Paraná, como ocurre en el espacio que va al oeste-sudoeste de ruta nacional 12 entre La Paz y la zona de Rincón del Nogoyá. En cambio la llamada Cuchilla de Montiel que en términos generales sigue el eje de la ruta nacional 127 tiene la configuración de una planicie cuya altura es cercana a los 90 m.s.n.m.

La cota del Río Paraná en su trayecto entrerriano, de sur a norte varía entre 4 y 16 m.s.n.m.. y sirve de base para todo el sistema hídrico que vierte sus aguas en él. En cambio el perfil del Río Uruguay tiene un perfil diferente con una cota mayor, en la zona limítrofe con Corrientes, cercana a los 30 m.s.n.m.

Hidrografía

Como ya se mencionó, son los ríos Paraná y Uruguay los que determinan la configuración de la Mesopotamia, siendo éstos los principales colectores fluviales de la llamada "Cuenca del Plata" nombre que hace referencia a que ambos confluyen en el Río de la Plata.

Río Paraná y sus tributarios.

El Río Paraná recibe su nombre en la confluencia del Río Grande y Paranaíba en el estado brasileño de San Pablo aunque dichos tributarios provienen de una región más distante, en inmediaciones de Brasilia. En territorio argentino se lo reconoce a partir de su unión con el Río Iguazú (Puerto Iguazú) y luego de recorrer unos 4.200 km desemboca en el estuario del Río de la Plata constituyendo uno de los más extendidos de Sudamérica. La cuenca que drena el Paraná y sus tributarios es del orden de los 3.100.000 km2. Se estima que su caudal medio en la desembocadura es del orden de 17.300 m3/segundos aunque, históricamente esta cifra ha variado en el tiempo.

Conforme fuera época de estiaje o de crecientes, el Paraná constituye el río más caudaloso de Argentina. Hay datos históricos sobre grandes crecientes desde el siglo 17 y 18; aunque los registros más fehacientes se dan a partir de 1858. En ese año se estima que el caudal fue del orden de los 51/54.000 m3/s; en 1878 varió entre 47 y 50.000 m3/s; en 1905 lo fue entre 47 y 49.000 m3/s; en 1966 entre 41 y 42.000 m3/s; en 1977 de 34.000 m3/s; en 1982/83 de 60.000 m3/s; en 1991/92 de 54.000 m3/s y en 1997/98 de 42.000 m3/s (En: Wikipedia. Fuente: Ente Binacional Yacyretá)

En la provincia de Misiones el Paraná corre encajonado en barrancas de rocas cretácicas hasta la zona de Posadas donde, en el período 1901-1983 el caudal medio fue de 12.135 m3/seg.

Figura 8. Paisaje montañoso en Sierra del Imán, suroeste de la provincia de Misiones.

Figura 9. Bosque de araucarias en San Pedro, provincia de Misiones.

Figura 10. Provincia de Corrientes y el sistema hídrico principal.

Los principales afluentes del Paraná en territorio misionero, de norte a sur son: los arroyos Urugua-í que tiene sus nacientes en la Sierra de la Victoria, el Aguaray con nacientes en Sierra Morena, el Piray.Miní, Piray-Guazú, Paranay Guazú, Garuhapé, Yabebiry, Garupá, Pindapoy que tienen sus nacientes en las sierras de Misiones y del Imán.

Aguas debajo de la represa de Yacyretá el principal aporte está dado por el Río Paraguay ,que nace en la zona norte de el Pantanal de Brasil, y en territorio argentino recoge las aguas de los ríos Pilcomayo y Bermejo cuyas nacientes se encuentran en la región andina del norte argentino y sur de Bolivia.

En la provincia de Corrientes desembocan en el Río Paraná, de norte a sur, los arroyos Riachuelo, Empedrado, San Lorenzo y Ambrosio, mientras que el Santa Lucía lo hace en el Río Corrientes que es el desagüe natural de los esteros del Iberá en la zona de Tacuaral. Este desarrolla un amplio valle al cual tributan los arroyos Itá Corá, Pay Ubre Grande y Villanueva cuyas nacientes se encuentran en las inmediaciones de Mercedes-Mariano Loza.

También a este grupo de arroyos puede agregarse el Perugorría y María Grande cuyas aguas van a una zona de esteros que se comparten con el río Corrientes en la zona de Paso López. En cambio los cursos de agua cuyas nacientes están en la zona de Curuzú Cuatiá, como el Arroyo Ávalos, Pelado, Chañar, Macieguitas, Espinillo y Sauce forman parte de la red de tributarios del Arroyo Barrancas que culminan en una zona de esteros dentro de la cuenca del Río Guayquiraró.

El límite de Corrientes con Entre Ríos está determinado por el cauce principal del Río Guayquiraró cuyo nacimiento ocurre en el borde sudoccidental de la Meseta de Mercedes, recibiendo el aporte del Arroyo Basualdo, del Pajas Blancas y del de Las Mulas.

En la provincia de Entre Ríos los principales tributarios del Paraná, de norte a sur son el Arroyo Feliciano que nace en la zona de San José de Feliciano con varios tributarios que provienen de la Cuchilla de Montiel y el Hernandarias con nacimientos en la zona de Hasenkamp. También el Arroyo Las Conchas que drena una amplia zona desde María Grande a Crespo y el de la Ensenada lo hace desde sur de Crespo a la zona de Diamante.

En tanto los arroyos Nogoyá y Clé y el Río Gualeguay se destacan por tener el curso orientado con rumbo N-S. Este último, el de mayor magnitud, tiene su origen en las inmediaciones de San Jaime de la Frontera y recibe tributarios de la Cuchilla de Montiel, como el Ortiz, Sauce de Luna, Mojones, El Tigre, Raices, Altamirano y Las Guachas; y de la Cuchilla Grande como los arroyos Moreirita, Curupí, Lucas, Villaguay y Calá. El Río Gualeguay desemboca en el Paraná Pavón-Ibicuy a unos 40 km al sudoeste de la ciudad homónima luego de atravesar una antigua planicie marina del Cuaternario.

El Río Uruguay y sus tributarios

El Río Uruguay posee sus nacientes en la Serra do Mar en el Estado de Santa Catharina (Brasil) y tiene una longitud del orden de los 1600 km. Drena una superficie del orden de los 370.000 km2 y se estima que su caudal medio, medido en Concordia, es de 4.622 m3/s. En territorio argentino se lo reconoce desde la confluencia con el arroyo Pepirí Guazú y, al igual que el Paraná, corre encajonado en un curso bien definido que va perdiendo altura hasta la zona de Concepción del Uruguay (Entre Ríos). El caudal máximo medido entre 1898/1992 fue de 37.714 m3/s; mientras que el mínimo registrado fue de 109 m3/s en el año 1945 (Datos en Wikipedia).

En su tramo superior recibe tributarios menores y desarrolla cascadas y correderas hasta la zona de Concordia (Salto Chico). Precisamente en una de ellas se apoya la represa de Salto Grande y que en su momento tenía una caída libre de 5 metros. Debe señalarse que entre la desembocadura del Piratini, en Brasil, y Concordia el desnivel es de 9 cm/km; mientras que desde allí hasta su desembocadura en el Río de la Plata ronda los 3 cm/km.

Al Río Uruguay aportan sus aguas el arroyo Pepirí Guazú, que constituye la frontera con Brasil; el Yabotí que desemboca en las cercanías de los Saltos de Moconá, el Soberbio, Chafariz, Tararira, Dorado, Saltito, Pindaití, Torito, Aracaguá, Ramón, Once Vueltas, Santa María, Concepción, Itacaruaré y el Chimiray que constituye el límite con Corrientes. Este conjunto de arroyos tiene sus nacientes en la alineación que conforma las sierras del Imán y de Misiones.

 

Figura 11. Provincia de Entre Ríos y su sistema hídrico-orográfico

En Corrientes los afluentes más importantes lo constituyen el arroyo Aguapey, que nace en los límites con Misiones, el Río Miriñay que constituye la descarga SE de la zona de esteros y lagunas del Iberá y nace en inmediaciones de Colonia Pellegrini y el Río Mocoretá cuyas nacientes se encuentran en la zona de Curuzú Cuatiá.

En el caso del Aguapey tiene sus nacientes en el límite con Misiones en la zona de San Carlos dirigiéndose hacia el noroeste hasta una zona de esteros en Paso Tirante y San Joaquín. Allí tuerce su rumbo hacia el sur circulando en zona de esteros por Paso Concepción, Caillar Cué y recibiendo el aporte de los bañados y esteros de Yurucuá o Guarupá Grande. Desde allí circula dentro de un amplio valle que llega al Uruguay algo más al sur de la ciudad de Alvear. Se supone que el Aguapey en su tramo inicial fue tributario del Paraná y que posteriormente, en el Cuaternario, fue capturado por un afluente del Uruguay donde hoy vuelca sus aguas.

Algo más al sur y al oeste de La Cruz están los esteros del Arroyo Guaviraví que desemboca en el Uruguay en la zona de Yapeyú. Es un curso de escasa relevancia aunque, sugestivamente, responde a una alineación norte-sur que, por el este, pone límite a un sistema serrano de baja altura que se conoce como Tres Cerros.

El Río Miriñay tiene su origen en una zona de esteros ubicados al sur de la Laguna Iberá cuyo rumbo general es hacia el sur. Da lugar a un amplio valle al cual vuelcan sus aguas varios esteros como los de los arroyos Curupí y Ayuí Grande con sus tributarios Yuquerí y Curupicay en la parte septentrional; mientras que en la zona austral lo hace el arroyo Yaguarí y sus tributarios Quebracho, Ombú, Guayaibí y Ibabuyú cuyas nacientes se encuentran en la zona de Mercedes y Mariano Loza (también conocida como Estación Solari del antiguo ferrocarril que unía Curuzú Cuatiá con Mercedes). También son tributarios el arroyo Irupé y el Curuzú Cuatiá con nacientes en la ciudad homónima.

El Río Mocoretá nace al occidente de Curuzú Cuatiá desarrollando un amplio valle que contiene al estero homónimo y discurre hacia el sur-sureste hasta conformar el límite con la provincia de Entre Ríos y desemboca en el lago de la represa de Salto Grande, al noreste de Chajarí (Colonia Santa Eloisa).Su trayectoria es aproximadamente NNW-SSE manteniendo la fisonomía de un valle con abundantes esteros y recibiendo aportes de algunos arroyos como ser Portillo en Corrientes y Tatutí, Torres, Arévalo, Sarandí, Baranda y Chajarí en Entre Ríos.

De igual manera una serie de arroyos menores, como el Mandisoví, Gualeguaycito ya en Entre Ríos desaguan en el lago de la represa de Salto Grande; mientras que al sur de Concordia hay un sistema de tributarios de corto recorrido como los arroyos Yuquerí, Yeruá, Grande o del Pedernal, Palmar, Perucho Verna, de la China, San Lorenzo y el Río Gualeguaychú, de trayectoria N-S, es receptor las aguas de la Cuchilla Grande mediante los arroyos Gená y Gualeyan.

Figura 12. Río Uruguay en la zona de San Javier, provincia de Misiones.

Figura 13. Río Paraná en Empedrado, provincia de Corrientes (año 1977).

Figura 14. Paisaje de dunas de la transgresión ¨Querandí ¨ en Médanos, provincia de Entre Ríos.

Figura 15. Lomadas en la región de Diamante, provincia de Entre Ríos