Terciario Superior.
El llamado Calchaqueño de las Sierras Pampeanas.
Gerardo E. BOSSI1
1Facultad de Ciencias Naturales e Inst. M. Lillo – Miguel Lillo 205, (4000) Tucumán, Argentina.
“En la región entre el Famatina, las laderas sur y naciente de la Puna de Atacama y las serranías de Tucumán, Catamarca y La Rioja” aflora un “sistema de areniscas y conglomerados de origen continental, los que en varios miles de metros de espesor y en la mayor parte en posición concordante y en transición entre si componen aquí el Mesozoico y Terciario..” (Bodenbender, 1923, pg. 405). Los estratos continentales que se encuentran en la región de los valles calchaquíes “ha motivado el nombre de “calchaqueño” (1912, pg.120). Esta identificación del “calchaqueño” como piso, se inicia con el descubrimiento de Corbicula stelzneri en capas terciarias del Valle de la Frontera al Nordeste del Valle Calchaquí hecho por Brackenbusch (según Doering, 1882, que Bodenbender, 1923, asigna a Stelzner, 1885). Estas capas fosilíferas de Santa María, Catamarca, fueron incluidas en el Piso Araucano (Mioceno inferior) por Doering (1882, pg. 405, 466 y 499).
Con el hallazgo del yacimiento fosilífero de Los Angulos, en el faldeo oriental del Famatina, que presenta “Corbicula y Cyrena ”, Bodenbender (1923, pg. 406) extendió la presencia del “calchaqueño” en el ámbito de las sierras de La Rioja, considerando a éste, “un yacimiento equivalente al de” las areniscas y conglomerados del Valle de Santa María, con un contenido fosilífero similar. De esta manera pudo diferenciar estos estratos con los asociados a la “formación Petrolífera” de Salta y Jujuy, que representan al Cretáceo del Norte .
El yacente del calchaqueño ha sido motivo de consideración para Bodenbender que estima una disconformidad regional que denomina “tronco pampeano ” que resulta equivalente a la penellanura pampeana de González Bonorino (1950). El yaciente del calchaqueño en La Rioja lo define así: .....“ sigue arriba del Paganzo, en aparente concordancia, pero realmente en discordancia de erosión, el Calchaqueño de Penk” (Bodenbender (1923, pg. 408). El nombre “calchaqueño” fue usado regionalmente por Stappenbeck en San Juan y Mendoza y Rassmus en Tucumán (citados por Bodenbender, 1923), principalmente por la presencia de estratos fosilíferos, similares a los que afloran en el Valle de Santa María. En primera instancia, Bodenbender (1912) los asignó al supracretácico o terciario viejo pero luego rectificó su posición aceptando la postura de Rassmus (1916). Respecto al “Calchaqueño” identificado por Penk, Bodenbender (1916, 1923) lo hace equivalente al Famatinense, y le asigna edad supracretácica, que resulta aparentemente correcta.
En la Sierra de Los Llanos, la punta sur del Velasco y en la Sierra Brava, Bodenbender (1923) identifica un nivel de calizas o toscas calcáreas que ubica en el supracretácico y que denomina “estratos de Los Llanos de La Rioja”. El pendiente de estos depósitos lo fija claramente cuando dice “reapareciendo el terreno calchaqueño, depositado sobre los estratos de Los Llanos, recién en la región de Patquía”. Cerca de diez leguas al poniente de Patquía Vieja, el terreno calchaqueño asoma de nuevo bien descubierto en el cerro La Yesera, en Paganzo ”. En Paganzo, los estratos calchaqueños yacen sobre areniscas coloradas probablemente cretácicas y están constituidos por sedimentos arcillosos con un horizonte inferior agrisado calcáreo, con capitas de caliza, que no duda en correlacionar con las que en el Valle Calchaquí contienen Corbicula . La parte superior de la sucesión no contiene carbonato pero en cambio es sensiblemente yesífera. “El terreno calchaqueño cubre, en los puntos observados, en transición y concordancia referente a inclinación y rumbo, en la zona occidental a las areniscas coloradas cretáceas y en la oriental a los estratos de Los Llanos”.El piso 4 del perfil de Los Angúlos, que asigna al Calchaqueño, está compuesto en su base por aglomerados dacíticos y andesítcos. Estos aglomerados volcánicos son reemplazados en el sector oriental de las Sierras Pampeanas, por conglomerados graníticos, diferencia que la asigna a una cuestión de proveniencia (“bajaron del lado del Velasco fuertes corrientes de agua ”) y la justifica diciendo que “ la Sierra de Famatina no tenía en ese tiempo su actual altura ”, de manera que los rodados volcánicos del Famatina y de la región de Pajanguillo-Villa Unión, no pudieron alcanzar las regiones orientales de las Sierras Pampeanas.
Más al norte, “En la ladera austral de la Puna, los estratos calchaqueños están propagados en dos zonas: a lo largo de la pendiente del Famatina y en la depresión de Lajas-Pailas al naciente de la Sierra de Fiambalá“. En ese sector, “en posición discordante, debajo de areniscas y acarreo más moderno” sigue el Calchaqueño. Aunque no describe un contacto entre Paganzo y Calchaqueño, infiere que este es su yacente y dice “el Calchaqueño está limitado por abajo por la discordancia post-rética y por arriba por el tronco de la Puna”.
“El terreno calchaqueño representó al fin de la sedimentación, ... un plano ondulado con ascenso hacia el poniente y norte sobre el que sobresalieron el Famatina con sus ramificaciones, las Sierras de Velazco, de Los Llanos, las de la Huerta y Umango y probablemente partes de la precordillera” (Bodenbender , 1912, pg. 120). La idea de un relieve bajo al fin de la sedimentación del “calchaqueño” concuerda claramente con la visión moderna de la fisiografía del Terciario en las Sierras Pampeanas y el borde oriental de la Puna, para el lapso Mioceno-Plioceno inferior.
El tope de la sucesión es definido por otra disconformidad que se extiende como un plano regional denominada “tronco de la Puna” Sobre esta disconformidad yace el Puna Schotter (Penk, 1920, que Bondenbender (1923, pg. 407) identifica como “schotter (acarreo) de los Estratos de la Puna” . En otros párrafos, Bodenbender (1923) menciona conglomerados y areniscas pardas que siguen encima del Calchaqueño, ya sea concordante o discordantemente. En realidad como sabemos hoy en día, el Puna Schotter es discordante, mientras que las areniscas y conglomerados de las Formaciones Guanchín (Fiambalá-Tinogasta) y Corral Quemado (Las Lajas-Pailas, Villavil-Corral Quemado), tienen una relación concordante y en ciertos casos transicional.
Resulta interesante observar la agudeza de sus observaciones sobre correlación de estratos basado en similitudes litológicas, relaciones de techo y piso y sobre todo de discordancias de erosión, y su importancia en la interpretación geológica regional.