Las “Areniscas Calcáreas con Fucoides” del Famatina

Florencio G. ACEÑOLAZA1

1INSUGEO.- Universidad Nacional de Tucumán-CONICET. Miguel Lillo 205. 4000 San Miguel de Tucumán

 

En su trabajo sobre el Nevado de Famatina, Bodenbender (1916) hace mención a la existencia de afloramientos con icnofósiles, los que identifica con el título de “Areniscas calcáreas con Fucoides”, señalando que éstas “ ..se hallan sobre la senda que va desde Las Tamberías, situadas al pie del Negro Overo, en la falda de este a Los Bayitos, muy cerca de este punto. El hallazgo lo debo al señor doctor Galli en Las Escaleras. Las llamadas “Esponjas”, las que se hallan en estas mismas areniscas, no han podido ser comprobados como tales, según investigación efectuada en el Museo paleontológico de Goettingen. Según relato hay esquistos con Fucoides también en La Mejicana; lo que es probable, siendo dirigido el rumbo de los estratos hacia esta región”. En el mapa geológico que acompaña al trabajo, Bodenbender atribuye a las “Areniscas calcáreas con Fucoides” al “Siluriano y Cambriano”. Sin entrar en mayores detalles sobre los icnofósiles, dicho autor produce la asignación siguiendo los clásicos criterios de Zittel (1891) que, en esa época, vinculaba este tipo de trazas las relacionaba con algas. Una revisión del material a que hace referencia Bodenbender, obtenido en el afloramiento del Portezuelo de las Lajas en el flanco oriental del Famatina, no solo permitió reconocer la abundancia de icnofósiles, sino también la buena calidad de preservación que ellos tienen. El material que los contiene es una arenisca caracterizadas por abundancia de clastos cuarzosos soportados en una matriz carbonática. El corte en fresco es de color rosado; mientras que las superficies de las “lajas” tienen color rojizo producto de un proceso de oxidación epigénico. En los planos de estratificación se observan las trazas fósiles cuya estructura básica es bilobulada presentando trayectoria que en partes adopta dirección rectilínea, ondulada o curva. En primera instancia se pensó que podrían asignarse al icnogénero Didymaulichnus (Durand, et al 1994), aunque últimamente se ha puesto en duda esa alternativa. La discusión pasa por el hecho de que estas trazas fósiles tienen la particularidad de poseer dos lóbulos lisos separados por un surco medio; mientras que en la forma del Famatina al surco medio presenta un ancho mayor y en él se agregan dos surcos menores, carácter distintivo que permitiría diferenciarlas entre las especies del mismo icnogénero. En general se interpreta que esta traza fue originada por un molusco; aunque aún no han podido hacerse mayores apreciaciones.

Otro detalle importante es la posición cronoestratigráfica de estas rocas. Ya Turner (1960, 1964) al describirlas como Formación Lajas estima que su espesor es del orden de 50 metros y, siguiendo criterios de Bodenbender (1916) las atribuye al Ordovícico con reservas. En cambio De Alba (1972), al reconocer la dificultad de darle una posición cronológica clara, diferenciándola de las rocas ordovícicas, le atribuye una edad devónica superior atendiendo a “ la discordancia angular que se observa en su base”. Criterios más bien regionales llevó a Durand et al (1994), a interpretar que estas rocas más bien podrían formar parte del ciclo sedimentario del Neopaleozoico.